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martes, 21 de enero de 2014

Para todos los niños que llevamos en nuestro interior







Mensaje de Kuthumi 

Para todos los niños que llevamos en nuestro interior

Por  Montse Macaná



Dulces niños, bellos seres!

Vuestro ser, vuestra luz está siendo llamada. Vuestro ser debe despertar a las consciencia, y debe hacerlo respectando la verdadera naturaleza del ser de luz que anida en vuestro interior.

Debéis respetar y honrar la inocencia de vuestra luz. De vuestra alma. Debéis permitir que aflore al exterior, desde su pureza sin maldad, sólo con inocencia e incondicionalidad.

Sois maravillosos seres de luz, que decidisteis reprogramar vuestro ser, materializándolo en esencia humana.

Debéis recordar y no olvidar lo que verdaderamente sois: luz blanca, llena de paz y amor, que busca la unión entre todos los seres. Porque todos procedemos de una misma fuente, de una misma luz.

Sed honestos con lo que os pide vuestro ser. Desarrollad vuestros dones y aptitudes desde la conciencia, sabiendo en todo momento, quienes sois, y por qué hacéis lo que hacéis.

Ningún sentido tiene, cuando actuamos erróneamente, movidos por impulsos terrenales. Que busquemos culpables de nuestros actos.

Debemos actuar desde las consciencia, para así poder responsabilizarnos de la manera como actuamos. Sólo nosotros somos nuestros jueces, y debemos ser conscientes de las consecuencias de nuestros actos, sin reproches.

Somos seres de luz, por ello es importante no olvidar para que hemos venido. Todos tenemos un plan trazado a la perfección, y todos los implicados en él, han sido elegidos con minuciosidad y consentimiento.

Todos los que estamos relacionados, directamente o indirectamente con un determinado plan de vida, ya sabíamos a qué y por qué veníamos. Por ello, es sólo responsabilidad nuestra el que desarrollemos o no, nuestra misión, según lo establecido. 

Para ello, pedimos a nuestros guías y guardianes, que velaran por nosotros, a la vez que pedíamos que actuaran únicamente en caso de extrema necesidad, o cuando lo pidiéramos conscientemente.

Por ello, os digo y recuerdo la importancia y relevancia de vuestras peticiones.

 Decretad tres veces aquello que necesitáis o deseáis, pero hacedlo desde la conciencia, sabiendo porqué lo pedís. Porque todas vuestras peticiones, van unidas a unas consecuencias, que debéis estar preparados para aceptar. De ahí la importancia de pedir desde el corazón, no desde la mente, ni desde impulsos bajos y desesperados.

Recordad que todo lo que acontece en vuestra vida terrenal se da para que aprendáis, crezcáis, evolucionéis y elevéis vuestra vibración al estado que vosotros pedisteis. No olvidéis que todo está pactado, que todo forma parte de un urdido y minucioso plan, al que llamamos plan o misión de vida.

Cuanto antes pongáis conciencia en vuestra vida, antes conectaréis con vuestra misión.

Para ello, debéis proceder según lo establecido, y no saltaros ninguna pauta. Recordad que para vuestra elevación, es importante e imprescindible que conectéis con vuestro verdadero ser, a travésdel amor. Debéis ser capaces de perdonar, agradecer y enviar luz y amor con sinceridad, humildad y honestidad.

La conexión con vuestras emociones bajas (dolor, rabia, desesperación, odio, rencor, furia …) no hace más que anclaros a la tierra, no permitiendo que vuestra verdadera naturaleza de amor salga a la luz, y pueda manifestarse para ayudaros a ascender.

No podemos pretender elevar nuestra vibración, sin antes haber purificado nuestro ser, y haberlo liberado de las cadenas que lo oprimen y anclan a la tierra.

La liberación de esas ataduras es tarea nuestra. Por más que busquemos, por más herramientas que vayamos almacenando a lo largo de nuestra vida, de nada nos servirá, si no entendemos que el cambio sólo lo hacemos posible, a través de nuestra aceptación y nuestras ansias, ganas de cambiar.

La apuesta por el cambio surge de nuestro interior, de nuestro corazón. Pero el cambio es nuestro, no de nuestro alrededor. El cambio en nuestro entorno, únicamente se dará cuando cambiemos en nuestro interior.

Muchos de vosotros ya lo habéis experimentado. Otros estáis en ello. No debéis sucumbir ante la desesperación, porque todo es posible, si asílo deseáis y estáis dispuestos a ello.

Recordad que vinimos solos y nos vamos solos. Los que nos acompañan, únicamente lo hacen mientras dura nuestro viaje terrenal. De ahí la importancia de reconocer quienes son nuestros compañeros de viaje. Algunos sonde por vida, otros son simples acompañantes en algunos trayectos, otros son simples mensajeros.

Debemos reconocer nuestro ser, y nuestros semejantes, porque apesar de que todos somos iguales y provenimos de la misma fuente, nosotros escogimos a los que más nos convenían para el plan de vida que hemos venido a hacer.

También es decisión nuestra, a través del libre albedrío, el conectar o no con nuestra misión de vida. Sólo nosotros decidimos si queremos seguirla o no. A veces la conexión con este plan no es fácil, depende de lo que vengamos a experimentar, y dependerá también de los karmas que arrastremos.

A mayor pureza, mayor facilidad para conectar con vuestra misión. No es fácil, nadie dijo que lo fuera, pero nosotros nos comprometimos a ello, y tarde o temprano, debemos rendir cuentas, ya sea en esta vida, o ante la justicia divina.

No temáis nada, porque nada hay que temer. El tribunal de justicia ha existido siempre, y su misión no es otra que la de velar porque las acciones que hayamos hecho sean valoradas correctamente. No juzgadas, porque no podemos ni debemos juzgar, dado que actuamos según creemos más conveniente por las circunstancias del momento.

Recordad, bellos seres, que debéis disfrutar del camino, debéis dejaros fluir, debéis exprimir el momento. Sacad el máximo provecho de vuestra estancia en la tierra. No es más que una parada en la que la mayoría de vosotros habéis estado más de una vez.

Sed conscientes de vuestras limitaciones terrenales, y sed conscientes de que vosotros marcáis el límite. Intentad ser generosos con los límites, para permitir que haya fluidez en vuestra vida. La fluidez necesita de una elasticidad, la cual viene determinada por lo transigentes que seáis con vuestras limitaciones.

Recordad y no olvidéis ser generosos con vosotros mismos. Debéis quereros y abrazaros primero, para así querer y abrazar a los demás. Y de esta forma, ellos podrán quereros y abrazaros como deseáis y necesitáis.

Todo lo que esperamos de los demás debemos llevarlo nosotros a la práctica primero, porque nosotros actuamos como espejos.

Debemos reflejar en nuestro espejo lo que deseamos y queremos, para que sea visible para los demás. Así pues, debemos procurar que nuestra imagen refleje lo que se encuentra en el interior de nuestro corazón: amor, comprensión, humildad, generosidad … luz.

Dejemos que la LUZ sea lo que los demás vean en nosotros, y luz vamos a recibir. Recordad que recibimos aquello que damos. Así pues, seamos generosos y regalemos luz y amor. Sólo así recibiremos aquello que realmente queremos y anhelamos. Nuestra realidad empieza por la aceptación y por predicar con el ejemplo.

Seamos honestos y sinceros, y todo sucederá.

Queridos y bellos hermanos de luz, soy Kuthumi y os quiero!

Canalizado por Montse Macanás el sábado, 13 de octubre de 2012.

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