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jueves, 26 de febrero de 2015

Cómo situarse en el momento. Por Ma Ananda Moyi






Como situarse en el momento

                                                  Por   Ma Ananda Moyi
                                         16-2-2015
A través del Colectivo del UNO



Nota: Esta canalización es un requisito previo a los cuadernos de Febrero que se difundirán a finales de este mes.
 
Soy MA ANANDA MOYI. Hermanos y hermanas encarnados de la Tierra, permítanme antes de cualquier cosa, establecer con ustedes un instante de gracia, un instante de Eternidad.
 
Bien-amados hijos del Amor, vengo hacia ustedes en este instante y en estos tiempos, con el fin de intentar hacerles aprehender, vivir y también tal vez, para los que lo necesitan, explicar ciertos elementos que se manifiestan en ustedes, en cada uno de ustedes durante este tiempo. Lo que tengo que expresar viene directamente de la Estrella que llevo, la vibración del Fuego, la vibración de AL que corresponde, como ya lo había explicado, a la dimensión del Fuego. No cualquier fuego, pero un fuego particular, el del Espíritu que viene en cierto modo, si lo aceptan, regresar vuestra alma hacia el Espíritu y luego disolverla, para reencontrar la totalidad de la libertad del Espíritu y poder manifestar, si esto os conviene, los estados de Samadhi que expresé y manifesté durante mi encarnación.
 
La reversión del alma realizada durante estos años, o no, os coloca en circunstancias diferentes, en cuanto a vuestra manifestación en la superficie de este mundo.
 
Hoy, aquellos cuya alma está en curso de disolución o de reversión, viven unos mecanismos precisos. Aquellos de entre ustedes que eligieron de seguir la existencia del alma, y pues la experiencia de las conciencias, cualesquiera que sean las dimensiones, no viven las mismas cosas. Entonces voy a tratar de mostrarles los mecanismos que están en marcha, las manifestaciones que pueden aparecer y manifestarse en vuestra vida, en vuestra conciencia o en vuestra carne.
 
La primera observación concierne a lo que ocupa realmente vuestra vida. Aquel que el alma decidió mantener su existencia, o que se volvió, pero que luego se alejó y se apartó del Sí, tienen las mismas características. Entiendan bien que esto no es ni un juicio, ni una condena, pero una simple observación de la realidad de lo que hay que vivir, en función de lo que fue llamado el emplazamiento vibral, y de vuestro posicionamiento actual en este mundo, de esta carne, en todos los aspectos de vuestra vida.
 
Aquel que el alma vivió un giro hacia el Espíritu, y que no fue hasta el final, y que sin embargo vivió e incorporo la Luz vibral, va a manifestar durante este período unos elementos de comprensión de la dualidad persistente en el seno de este mundo, en el seno de los pensamientos, en el seno de vuestra vida. Pero también coloca la conciencia directamente en contradicción con una necesidad de luchar, una necesidad de escudriñar y de discernir el bien y el mal, en sí como al exterior. Aquel cuya alma hizo este ir y venir, vivió él Sí efectivamente, pero no contempla la desaparición del alma, y su disolución profunda.
 
Entonces, hay lo que es llamado la Realización, pero no es la Liberación, dando a vivir algunos de los procesos de Alegría, pero esto nunca lleva la conciencia en su totalidad al nivel de la Morada de Paz Suprema. Queda efectivamente, yo diría, unas oposiciones, unas confrontaciones a vivir, traduciéndose también en la vida, por unas dificultades de cualquier orden, pero también una dificultad en dejar obrar la Luz sin mezclar a esto cualquier implicación.
 
El alma necesita una implicación en el seno de la materia. El alma tiene sus propias reglas, sus propias opiniones, sus propios impulsos o sus propias reticencias. Esto da, yo diría, unas oscilaciones, unas fluctuaciones, unos momentos en que están bien, y momentos en que estas personas están peor. Y esto puede tomar algunas veces, yo diría, unos aspectos particulares dando fluctuaciones del humor, unas fluctuaciones de las emociones y también una dificultad en estabilizar estas emociones y estos humores.
 
Esto se traduce también por una necesidad de ver el bien y el mal en toda cosa, en toda acción, en toda circunstancia. Este alma que eligió su persistencia es pues, diría, en cierto modo en una forma de conflicto con el vertimiento actual de la Luz, pudiendo traducirse no en las resistencias de ajustamiento que les fueron descritas, pero más bien como la reinstalación de una cierta forma de dualidad: la necesidad de comparar, la necesidad de encontrar lo que está bien y lo que está mal, en sí como en los otros. Esto, si quieren, es realmente una característica mayor del alma que habiendo descubierto la Luz y volviendo encarnarse en el seno de la dualidad, encarnarse en el seno de la carne carbonada.
 
Así será hecho según vuestro camino, según vuestra decisión y según vuestra vibración, que está en acuerdo con vuestra alma, ya que ésta queda y persiste. Por supuesto sobre la acción de la Luz, diría, sobre esta tierra es ahora, como lo ven, general y concierne a todas las conciencias encarnadas.
 
Que esto sea en la locura que se apodera de las personas, que esto esté en la necesidad de combatir, que esto sean ideas o un combate que lleva el nombre de guerra, el principio de dualidad es un principio que no puede mantenerse frente a la Luz. Y sin embargo, un número de almas han decidido en toda libertad, vivir con la persistencia del alma. Podemos decir que son seres que necesitan de sensaciones, que necesitan de expresar en la materia, y que van pues a asumir su propia elección y su propia noción de libertad y de liberación. No se preocupen, no hay ninguna condena.
 
Los elementos que les doy están simplemente destinados, si este es el caso, a ayudarles a reencontrar vuestro punto de vista, vuestro posicionamiento. La simple observación del desarrollo de vuestras jornadas, basta a mostrar y demostrar ahí donde estáis, esto es muy simple. No hablo, por supuesto, de vibraciones, que pueden ser a veces superpuestas, dando a vivir al mismo tiempo y en el mismo tiempo, el Fuego vibral y el fuego vital. 

El fuego vital quema realmente el cuerpo, da fluctuaciones como dije, también muy importantes al nivel de las percepciones de este fuego vital. El fuego vital no se acompaña de una desaparición de la conciencia, sino de la persistencia de las experiencias múltiples y posibles, de la conciencia que ha vivido él Sí. Esto puede ser también una persistencia a quedar en los esquemas de acción-reacción, a reaccionar más que actuar, a no tener en cuenta lo que dice la Luz, es decir si lo prefiere, a poner delante a la personalidad, los humores, las recriminaciones, como las alegrías, sometidas esta vez a la satisfacción de los deseos que puedan persistir.
 
Esta alma eligió la experiencia, eligió la manifestación, y necesita en cierto modo, de experiencias, de certezas, de encontrar un punto de vista más estable antes de abandonar el punto de vista del alma. La confusión puede ser mantenida también justamente por la interacción del fuego vital y del Fuego vibral, que les recuerdo, independientemente de los síntomas físicos que pueden a veces ser idénticos, no da exactamente las mismas consecuencias.
 
Aquel cuya alma persiste, sentirá muchas dificultades a desaparecer y a disolverse, en este momento como en otros momentos posteriores. Hay como una dificultad en detener las actividades efímeras porque éstas son arrastradas por el alma y quedan en el campo de la conciencia. Estos seres están en el Amor lo mismo que ustedes, porque lo son.
 
Simplemente hay una forma de inmadurez del alma y también tal vez la necesidad de probarse a sí-mismo su propia existencia y su propia luz. Se trata pues de una luz reflejada y proyectada, y no de una Luz que emite espontánea y naturalmente, sin meditación, sin oración, que conduce directamente al Samadhi, al Samadhi más profundo, que una vez más, les repito puede ir, como ya dije varias veces, hasta la impresión que este cuerpo ya no este vivo, se hace como una piedra que nada anima.
 
Aquel cuya alma está presente no quiere ir hasta ahí y no le puede porque es, en el momento en que se pone en descanso, está sometido a vibraciones que son tanto el Fuego vibral como el fuego vital.
 
El fuego vital es una energía que circula, pero que también puede dar manifestaciones sensibles de tipo fuego, pudiendo crear percepciones particulares, tanto al nivel de las Coronas, como de la percepción de la Onda de Vida. Lo que quiere decir que a pesar de la desaparición de las líneas de predación personales y colectivas, estos seres hicieron la elección consciente de quedar en el seno de la luz del alma, más bien que vivir la totalidad del Espíritu. 

Una vez más, esto no es ni superior ni inferior, no hay categorización, simplemente el medio de darles a percibir vuestro posicionamiento de manera tal vez más clara, y que será cada vez más clara de todos modos, a medida que los días, y las horas pasan en este plano temporal de la tierra.
 
A la inversa, aquellos de ustedes cuya alma está en curso de disolución, o que ya esta disuelta, se traduce por la desaparición del cuerpo causal y por toda noción posible de dualidad, dentro de sí como por fuera de sí. Hay, en este momento, una incapacidad para la conciencia, para ver o discernir, para excluir lo que puede estar bien, lo que puede estar mal, porque desde este posicionamiento, no hay ni bien ni mal, hay sólo la Luz y el Amor, que no se preocupa de lo que está bien y de lo que esta mal. En este momento, la vida puede eclosionar, dándoles una capacidad de desaparición inmediata, dándoles la capacidad de desaparecer a vuestras propias vibraciones como a este mundo, para aparecer en la Luz del Esplendor, la Luz de vuestra Eternidad.
 
Por supuesto todos los elementos de dualidad desaparecieron. El cuerpo causal, el envoltorio más limitante y que os encierra en este mundo, esta totalmente disuelto. Hay una libertad total. Bien, evidentemente, en los límites de este cuerpo que aun existe, hay unas condiciones sociales, que pueden existir en el entorno en el cual estáis. Pero no obstante, la libertad es muy real, no en relación a los actos de la vida cotidiana, pero más bien la libertad interior que se traduce, como dije, por una capacidad cada vez más grande a desaparecer, de disolverse a sí mismo, a no buscar más vivir experiencias de conciencia, o en verlas, pero no en comprometerse. 

Esto se traduce a la vez en una paz importante. Por supuesto, incluso en el seno de su paz, pueden manifestarse unos elementos de naturaleza dual, pero hay una dificultad para la conciencia así liberada, a penetrar el juego de la dualidad, a penetrar el juego de la oposición bien/mal. Hay en cierto modo, a la vez una neutralidad en relación a esto, que no es uno sino que es más bien, para el que lo vive, una globalización de estas nociones, que no están más separadas, sino que son simplemente unas expresiones diferentes de la Luz o de su expresión.
 
Aquel cuya alma esta disuelta, tal vez ya lo sentisteis, vive unos mecanismos de ajustamiento y de ondas de dolor, que viene esencialmente al nivel de mi Puerta, al nivel del cuerpo, es decir la Puerta AL. Pero también a veces y de manera conjunta o alternada, un dolor así sobre la Puerta que guarda la Estrella Gemma, es decir Unidad. Así, cuando el alma está en curso de disolución, pueden manifestarse dolores a veces físicos, e importantes, incluso a la presión, de esta zona llamada también el chakra del arraigado del alma. 

El alma se desarraiga, lo que no quiere decir de que os vais. Todo lo contrario, pero que estáis cada vez más presente aquí, incluso si no tenéis nada que hacer, incluso si sienten que esto pueda perjudicar a esta sed de libertad que está en ustedes. Hay una función a asumir que les recuerdo: es de estar aquí y ahora hasta el último momento, el vuestro como el de la Tierra.
Asi pues sois, por vuestra presencia, no solamente unos sembradores de Luz, sino que sois mucho más, unos seres de Luz, que simplemente, persisten un tiempo en esta forma ilusoria de esta realidad, beneficiados incluso de este sentimiento de libertad dentro vuestro. No hay más voluntad de experimentar lo que fuera.

En este caso, hay una visión clara de lo que es limitado en ustedes, como en este mundo. El bien, el mal son sólo unas denominaciones, la visión clara de lo que está bastante alumbrado aún, en ustedes como en el otro, como en toda situación. Esto da una Transparencia. Esta necesidad de Transparencia, esta necesidad de Verdad se traduce tanto a través la mirada, como a través de lo que es expresado. El otro es siempre más importante que el sí mismo, porque es vivido como una parte de sí, realmente y concretamente. Así, englobar el Todo no es desaparecer en el vacío, es decir aquí de esta ilusión, sino englobarlo en la misma Alegría, en la misma Verdad y en la misma Presencia.
 
Entonces, por supuesto hay, yo diría, confrontaciones de ideas, a veces de emociones, a veces mental, porque cada uno de entre vosotros es diferente y cada posicionamiento es diferente. Que sea en la primera hipótesis como en la última hipótesis, esto puede dar lugar a incomprensiones, a dificultades de comprensión entre unos y otros, según el lugar donde estáis situados.
 
Pero observaréis que cualesquiera que sean las situaciones a veces explosivas, esto se acabe siempre tan pronto como uno de ustedes sea liberado en esta interacción, por una Paz que crece. El resentimiento no puede existir, hay simplemente puesta en luz y esto es vivido ni como bien ni como mal. Simplemente como un espacio y un tiempo de resolución, de lo que puede persistir como apegos, como afectos, como emociones o como mental.
 
Asi que, el simple hecho de poder desaparecer a voluntad, es la prueba que no estáis más enganchado por vuestra alma, o por lo qué sea en el seno de este mundo. Y no es porque no estáis enganchado a nada más, que haya que considerar otra cosa que la plenitud del corazón, porque esa es la plenitud de vuestro ser. Entonces, por supuesto esto puede necesitar, yo diría, un período de aclimatación, de inestabilidad, pero que nunca dura y que nunca arrastra consecuencias importantes, o que pueden durar en el tiempo.
 
Asi, pues, os dejáis atravesar y aprendéis la Transparencia, aprendéis la confianza, no en ustedes, pero en la Inteligencia de la Luz, y ponéis todo en las manos de la Luz. Vuestra alma está pues en curso de disolución, o disuelta. No hay más hablando de atractivo, por lo que hace la vida vital en este mundo. Lo que yo llamaría el fuego vital, es ante todo la necesidad de alimentarse, la necesidad de sexualidad, la necesidad de mirada del otro, la necesidad de sentir el amor del otro.
 
El que es Amor y que es liberado de todo esto, sabe que es la fuente de todo esto. No necesita pues de pedir, no necesita reaccionar, sabe que debe mantener su Transparencia, incluso si esto es a veces difícil, dando a veces episodios que podrían llamar depresión, o en cierto modo de decir estoy harto ¿Para qué?
 
Pero muy rápidamente la Luz recupera su lugar, y podéis efectivamente oscilar, no solamente al nivel del humor, pero simplemente en este ajustamiento de este cuerpo aún presente de carne y del Espíritu que desemboca en totalidad, a la vez por las partículas adamantinas pero a la vez, en este momento, por la construcción de vuestro cuerpo de Êtreté, su reconstrucción yo diría, al idéntico, aquí mismo, en esta carne, marcando esta carne de lo que fue llamado el Triángulo frontal, el Triángulo del corazón.
 
Algunos potenciales son reactivados, pero incluso estos potenciales, no interesan más a los que son liberados de su alma. Ellos están presentes, son vistos, pero no presentan ningún interés en relación a la emanación del ser que son, es decir del Espíritu, del Amor, de la Verdad. La Paz es entonces obtenida más fácilmente, cualesquiera que sean las circunstancias del cuerpo o de vuestra vida.
 
Asi que hay una diferencia esencial, la entendieron. El que contempla en él la existencia del bien y del mal, y que está persuadido que existe un camino que recorrer, y por otro lado, el que, cualesquiera que sean las manifestaciones desagradables tiene la íntima convicción y también manifestación, incluso si no es permanente, que no hay nada para adquirir, que no hay ningún camino, que no hay ninguna Verdad digna de este nombre en el seno de este mundo, y sabe que la Verdad no pertenece a este mundo, y la vive a veces, o permanentemente, procurando, sin quererlo, ser transparente, desaparecer,  olvidarse.
 
Les recuerdo, como pudo decirlo el Maestro Philippe de Lyon, y como lo expresé también a mi manera numerosas veces: es porque no soy nada aquí, que fui la más grande para ustedes, aquella que tal vez manifestó este Amor incondicionado, absoluto y total, para toda forma de vida, para toda conciencia como para lo que soy y quedo hoy.
 
Asi que, todas las preocupaciones ordinarias de la vida social, afectiva, sexual y alimentaria, las necesidades vitales, incluso no son más las mismas. Descubrís la Libertad, incluso en esta carne, incluso si la Liberación total le es adquirida y manifestada, hay efectivamente coacciones al nivel de este cuerpo, al nivel de la sociedad. Pero estas coacciones pasan al segundo plano, no le toman más ni la cabeza ni el espíritu. Están en el segundo plano y se reducen, desaparecen completamente, a medida que existe un Abandono total a la Luz. En este momento, la Luz se hace cargo de vuestra vida.
 
La Evidencia y la Gracia se manifiestan sin pensar en ella incluso, alejando las preocupaciones ordinarias de la vida ordinaria, no como una negativa, pero realmente como una Trascendencia total, y lo que es hecho en las tareas obligatorias es hecho sin pasar allá, sin pensar en eso, con el mismo corazón ligero, con la misma ecuanimidad, sin resentimiento alguno hacia sí mismo, o hacia quienquiera. Porque saben que el Amor está allí.
 
Incluso si todavía no estáis estabilizado en esto, sabéis que no hay nada contra que luchar, no hubiera nada contra el que oponerse, si no es lo que sí puede quedarse, lo que todavía puede llegar a veces a manifestarse, dándole entonces a ver claramente, y cada vez más de manera lúcida y precisa, lo que corresponde a la expresión de vuestra persona en esta carne, ya que esta persona está allí hasta el final.
 
O a la misma desaparición de vuestra persona, donde en este momento que se manifiesta, nunca será imprimido de otra cosa que la expresión del Amor, que la expresión de la belleza, no a través de un soporte, sino a través de su propia Presencia, a través de una mirada (él no necesita gesto), a través de una sonrisa que no necesita otra cosa que sonreír delante de la belleza de la Vida.
 
Así, cuando todo esto se aleja de ustedes, por supuesto lo que puede quedar, es una persona que debe cumplir efectivamente un cierto número de cosas en el seno de este mundo. Y eso puede inquietarles a veces, pero esta inquietud nunca se hace angustia o ansiedad. Se hace simplemente un pensamiento que pasa y que observa, a que no da casi más toma y que, de todos modos, evacuará de ustedes el momento venido, sin dificultad alguna.
 
Asi que los caminos son diferentes, y ustedes mismo encuentran sobre vuestro propio camino los hermanos y hermanas que mantuvieron la existencia del alma, hermanos y hermanas cuya alma es completamente disuelta. Entonces por supuesto, en estas fases en curso, ilustradas por lo que les dijo Uriel de modo más colectivo desde ayer, vais a ver estos rasgos de comportamiento, estos rasgos de vida que van a hacerse profundamente diferentes entre unos y otros. Pero son y serán siempre hermanos.
 
En el momento en que la Luz ha sido vista, en el momento en que sois llamados, en el momento en que una de las Coronas es activada, sabéis que en definitiva seréis liberado. Pero lo que queda a vivir, depende justamente de vuestro posicionamiento, yo diría, en el momento de la Ascensión colectiva. En  la vuelta a la Morada de Paz Suprema, las experiencias múltiples privadas del alma ligada a la encarnación, o la persistencia de un alma que necesita depurar, en cierto modo, toda la sed del alma que manifiesta la experiencia de la conciencia en los mundos carbonados.
 
En cuanto a los que viven en este momento, este sentimiento de inutilidad, este sentimiento de ¿Para qué?, de ver todas las marcas desaparecer, unas después de otras, les animo a no resistir, porque esto firma para ustedes la puesta en marcha de la disolución del alma, la desaparición del fuego vital y la aparición de la totalidad del Fuego vibral.
 
El Fuego vibral no calienta, es efectivamente una mordedura y una quemadura de Amor, que puede manifestarse esencialmente por vibraciones puntuales, extremadamente rápidas, tanto sobre las Puertas, como sobre las Estrellas, como sobre las Coronas, pero en diferentes sectores o partes del cuerpo que parecen como que pican, como que pinchan por millares de agujas. Esto quiere decir que la cualidad más pura de la Luz les penetró y viene para obrar en ustedes, con el fin de facilitar la revelación del Espíritu en el seno de este mundo.
 
Entonces, por supuesto, observáis cambios. Algunos de estos cambios no les parecen agradables, mientras que cuando desaparecéis, la noción de agradable se hace evidente. Por supuesto esto puede plantear ciertos problemas entre la noción de compromiso y de retirada. Háganse la pregunta, pidan en ustedes, sin esperar una elección, pidan simplemente en ustedes que la Luz muestre lo que tiene que ser mostrado. Sean atentos y vigilantes en estos momentos, de dudas, de vacilaciones, a lo que se presenta en ustedes al nivel vibral.
 
¿Hay un sentimiento de un fuego vital que se propaga, o hay un sentimiento de una Paz que gana, cualquiera que sea la interrogación del mental y de la conciencia? En un caso como en el otro, lograreis situaros, sin culpabilidad y sin juicio, y quererse del mismo modo. Por esto, habrán demostrado y mostrado a ustedes mismo, y al otro(a), que respeta la libertad de cada uno y que no hay en usted ningún rastro de predación, ningún rastro de lo que fue llamado los Linajes reptilianos, es decir la necesidad de esclavizar, la necesidad de controlar, la necesidad de imponer, hasta en nombre del Amor. 

En este momento hasta hay un desempeño, no unas relaciones sino una relación que se hace, cualquiera que sea, autónoma. Todo es aceptado en la misma gracia, todo se vive en la misma gracia. Por supuesto hay momentos en que esto puede estar desestabilizado, por el encuentro de un hermano o hermana que no está en el mismo camino de disolución que ustedes. Pero en definitiva, si pasa esto, y si ustedes, en todo caso una misma persona es capaz de hacer abstracción de ella misma, comprobarán que la Inteligencia de la Luz y la presencia de Cristo es realmente capaz de hacer desaparecer oposición, y antagonismo, en ustedes como por fuera de ustedes. 

Porque Cristo está presente para cada uno de ustedes, que el alma continúa sus peregrinaciones, o que el alma sea disuelta. No hay ninguna diferencia. Simplemente allí donde vais, allí donde piensan ir, será totalmente adaptado a la vibración que manifiestan, a la conciencia que manifiesta, en este tiempo y específicamente en este tiempo, hasta la llegada de la Estrella.
 
Así que, durante este período, según cómo se portan, según cómo sois en vuestras relaciones, según cómo sois, vuestra conciencia es expandida, según los signos que se manifiestan al nivel de esta carne. Pueden deducir de eso muy fácilmente, y muy simplemente, allí adonde están. No se juzguen, no juzguen tampoco el otro(a) en cualquiera que sea la situación, prueben no indiferencia, pero verdaderamente de atravesar esto, sin ataros, sin engancharos, sin buscar una pista o una reflexión en relación a un pasado o a un futuro.
 
Aquél cuya alma es disuelta, no tiene ninguna dificultad en encontrar el instante presente y en mantenerse allí, sin esfuerzo, sin meditación, que son las condiciones óptimas para percibir la totalidad del cuerpo de Êtreté. Entonces bien evidentemente, aquél cuya alma siempre está presente, va también a percibir este cuerpo de Êtreté, pero él tendrá afectaciones diferentes, y pues posibilidades diferentes, y todo esto se traducirá en una necesidad de ver, de saber y de comprender, una necesidad de experimentar, el "quedar tranquilo", tomando entonces todo su sentido. 

Incluso aquél cuya alma está todavía presente, debe aprender, antes de la llegada de la Estrella, a acoger a Cristo en Unidad y en Verdad, saliendo de esta dualidad de regreso, que le muestra el mal, y el bien, evidentemente siempre al exterior, en caso de orgullo espiritual. O entonces, en sí, en caso de orgullo que cualificaría de negativo. Sea lo que sea el orgullo negativo, que correspondería a una culpabilidad, o en todo caso una negativa de lo que fue vivido antes, es sólo el resultado de la elección de vuestra alma. Lo comprendieron, si no hay elección de alma esto es que no hay más alma, que hay Transparencia, que hay pureza, que hay Evidencia, cada vez más.
 
El brillo del Amor se vuelve vuestra propia fuente, ella es dentro de ustedes, no necesita más ser alimentada ni por la Corona, ni por la Onda de Vida, ni por las Puertas porque se hicieron, en parte yo diría, el todo, el gran Todo. Y pues haciéndose el gran Todo, perciben que no estáis en ninguna parte aquí en este mundo, que esto no arrastra, a veces simplemente excesos del mental, pero no arrastra, porque el alma en curso de disolución, ya no puede dar media vuelta. Desde su encuentro y su fusión con la Luz, los procesos de desaparición del alma engranan, traduciéndose en esos dolores al nivel de la Puerta AL o de la Puerta Unidad, pero también al nivel de la Puerta KI-RIS-TI, a veces el sentimiento de un dolor intenso, orgánico y profundo, lo que no es, bien evidentemente.
 
Así que, permaneciendo tranquilo(a) en el curso de la disolución del alma, si ésta está en el curso, podréis sin dificultad alguna, desde ahora, vivir lo que le propuso Uriel, es decir, la alineación completa en la misma vibración, en el mismo Amor, de los diferentes componentes exteriorizados de usted mismo, que se manifestaron a través del cuerpo de Êtreté. Es decir que en este momento, trascienden y sobrepasáis el cuerpo de Êtreté. No estáis mas interesados por este cuerpo de Êtreté y sin embargo estáis plenamente vivo, plenamente presente en la vacuidad y en la plenitud.
 
En este momento, la Gracia será omnipresente, actualizará en ustedes en el momento en que piensan en Cristo, desde el momento en que piensan en uno de nosotros, pero también en ustedes mismo, no tanto como una persona, pero como corazón que quema Amor, como corazón que irradia este Amor, sin quererlo hasta, sin decidirlo hasta, y siendo afectado cada vez menos por las circunstancias de la vida ordinaria. No hay un desapego, hay realmente una desaparición; esto no es una huida, no sois quien lo deciden, sino que es lo que les recorre, y lo que sois en lo sucesivo. Les aviso porque esto va a hacerse cada vez más potente, cada vez más importante y cada vez más flagrante.
 
Así que esto puede dar formas de incomprensión entre unos y otros, dando a ver efectivamente, para aquél cuya alma persiste, una negrura, incluso hasta una desaparición de la vida, lo que no es absolutamente el caso. Es una desaparición de este mundo y una aparición en la Vida que no interacciona más con este mundo, dándoles a vivir unos episodios cada vez más largos de desaparición en el tiempo. Al regreso de estos estados, la Alegría es omnipresente. Tan pronto como hay unas contrariedades de la vida, no estáis mas afectado por esto. Los veis, incluso si el mental se manifiesta, sabéis que no lo sois, sabéis que no estáis implicados ahí dentro, que tal vez estáis afectados, pero esto sólo pasa y no puede quedarse en ninguna circunstancia.
 
Así que he aquí medios muy simples de situaros, y de ver claro allí donde estáis. Sólo depende de ustedes después, si lo desean, de modificar esto, no en relación a un cambio de elección, porque esto es imposible desde ahora en adelante, pero simplemente asumir este momento que se celebra y dejar la Llamada de María realizar lo que no pudo, tal vez para ustedes, ser realizado por el momento.
 
Sea lo que sea, independientemente de todas las percepciones del fuego vital o del Fuego vibral, la conciencia pura puede verificar su propia transparencia, o no. Estas características que observáis, no tomáis necesariamente más distancia con relación a vuestras emociones, a vuestro mental o a una causalidad cualquiera, pero sois más lúcidos sobre lo que se juega. Entonces, por supuesto, si hay una forma de distanciamiento entre vuestro querer y la voluntad de la Luz, les queda la impresión de tener una distancia que hay que recorrer, de hacer algo, de obrar, de estar activo. De todos modos esto no cambiará, excepto por la Gracia mariana que hemos llamado la Llamada.
 
Esta Llamada es formulada desde ahora por el malestar que viven. Si este malestar le parece crecer y apaciguarse y alejarse, estén seguros que en este momento, la Gracia Última os bendecirá y os alumbrara. Simplemente el período está por vivir, aquí, ella es iluminante para cada uno de ustedes, iluminante para vuestras relaciones, y si todo pasa bien, si el alma es totalmente disuelta, llegareis realmente a la percepción clara y consciente de la ilusión, tal como fue definida por Bidi: “verán todo esto como una escena de teatro, donde cada uno juega una partición, una partición alterada por la privación de la conexión a la Fuente que dá a veces una especie de cacofonía vibratoria. Pero todo esto participa en su equilibrio y en su Liberación final, cualesquiera que sea vuestra elección, cualesquiera que sea lo que pensáis, cualesquiera sea lo que imagináis.
 
Hay una postura en adecuación, esto fue dicho, absolutamente total. No sólo les decimos que cada cosa está en su lugar, pero que cada cosa, cada persona, cada situación estará muy exactamente en el sitio necesario para la manifestación de la Gracia y para la Llamada de María. Y pues les dará a vivir el éstasis, este momento de Cara a Cara, donde absolutamente nada de lo que no es luminoso podrá todavía ser puesto en alguna parte. Habrá plenitud, la actualización total e inmediata del Juramento y de la Promesa se traducirá en la inmersión en el seno de la Luz Blanca, donde todas las marcas desaparecen, y al mismo tiempo, cuando la Alegría crece cada vez más. El Amor nace dentro de vuestro pecho, no hay más necesidad ni de Canal Marial, ni de Onda de Vida, ni de cualquiera Puerta que sea, ni de cualquiera Estrella que sea.
 
Esto está muy presente, pero no interesa más a la conciencia, porque ésta sobrepasó este nivel de la observación, este nivel de la toma de consciencia, sobrepasó pues toda forma y toda identificación a una forma, hasta en el seno de los mundos más étericos. Allí esta la verdadera Liberación, no tiene que ser buscada, porque cuanto más la buscáis, y sobre todo durante este período, más os escapará y más se alejará.
 
En resumen, debéis conformaros, sea al impulso del alma, o al impulso del Espíritu. No hay valor, no hay diferencia, hay simplemente unas preferencias que se expresan, se plasman y actualizan. No hay nada más. Sólo esto y todo lo que permite esto, es el Amor. Que lo veáis o no, que lo aceptáis o no, que le viváis o no, la Esencia del Amor es realmente lo que va a ser revelada: vuestra Esencia y nuestra Esencia común. Todo es Uno, el resto sólo es ilusión. Entonces, por supuesto, decir esto cuando se está todavía inscrito en la personalidad, y sometido en los opuestos el bien/mal de este mundo, puede ser difícil de soportar, encajar y a trascender. Pero les aseguro, desde ayer, esto va a hacerse mucho más fácil en la vía de la disolución.
 
Esto no quiere decir que esto será mucho más difícil en la vía de la persistencia del alma y su no disolución, pero vivirán lo que esta por vivir, el combate del bien y del mal, la oposición entre las diferentes partes de ustedes-mismos como con los diferentes seres que encuentran. Pero esto no tiene ninguna importancia, porque tendrá también la posibilidad de engancharse, en este caso, a lo que apareció un día, que son la Luz, la vibración de las Coronas radiantes, el fuego vital y el Fuego vibral.
 
Así lo comprendieron, cuando hay persistencia del alma, hay persistencia de los deseos, cualesquiera que sean, hay necesidad de fuego vital, hay necesidad de amar esta vida, pero en la materialidad que proporciona y no en su Esencia, lo que se traduce bien evidentemente en modificaciones importantes para los unos y para los otros, pero los que no van verdaderamente en la misma dirección. Y cada dimensión, cada dirección es tan respetable como lo que es liberado viviendo. Simplemente no tenéis la misma edad, pero todos estáis confrontados al mismo acontecimiento, porque se trata de un acontecimiento colectivo.
 
Nadie podrá escapar al Regreso de la Fuente y al regreso de la Libertad, sino la Gracia es total. Si deciden quedaros en esta persistencia del alma, porque ella es evidente para ustedes y será cada vez más evidente, no hay nada, ni a lamentar, ni a esperar aún menos. Quede a esto y dejen obrar a María, dejen obrar la éstasis, cuando esta llegue.
 
No tienen ya que buscar los instantes futuros, porque los instantes futuros se entrelazan al instante presente, todo se desarrolla en el mismo tiempo, ya lo hemos dicho: no hay ni pasado, ni presente, ni futuro. Entonces aquellos que han vivido la Luz y que mantienen su alma por elección de la conciencia ella-misma, son quizás llamados a ver más caos de otra parte, que aquellos que no ven nada. De ver las situaciones, de ver y de percibir las diferencias entre el bien y el mal, de ver y percibir las diferencias entre la Luz y la sombra. Esto es simplemente vuestra mirada, que va a darles a vivir vuestra verdad, a vivir en función de lo que vive vuestra consciencia. 

Lo que se manifieste en ustedes, en este cuerpo como en el exterior de vosotros, en vuestras circunstancias de vida, como en el Amor que manifiesten, es cada vez más evidente. No hay nada a huir, no hay nada que esperar, solo hay que asumir: esto se llama Autonomía y Libertad, pero también responsabilidad. 

No juzguen, no juzguen a nadie, simplemente acepten lo que es para la conciencia de cada uno, para el Amor de cada uno, para su capacidad de Amor más o menos grande, resultante de la existencia del alma o de la existencia de velos aún no disueltos. Estar presente, es sobre todo estar lúcido, no es siempre hacer o actuar. Es ante todo y sobre todo, vivir la Luz, incluso si después hay dificultades para esta Luz expresarse en ciertos rincones de vuestras relaciones, o de vuestras personalidades presentes. Les recuerdo que al final, esto no es grave, porque la Luz está presente y ella se colocará necesariamente, incluso si en este momento allí, ustedes tienen problemas para poner el Amor delante, y que aquél, o la situación que está encarándoles ha puesto el Amor detrás. 

No hay nada a corregir, no hay nada a equilibrar por ustedes mismos, porque es la Luz que está a cargo, desde el instante donde ustedes se hagan a un lado, no de la vida pero de esta dualidad, o de esta problemática. Así pues, constatan en definitiva, que solo hay dos posibilidades: hace tiempo lo dijimos, el Amor o el miedo. Hoy les decimos simplemente la libertad del Amor para el conjunto, o la privación del Amor para algunos, o para algunas zonas de ustedes. 

Esto no quiere decir que esto es negro, esto no quiere decir que esto está bien o mal, sino que esto forma parte de las divisiones a jugar, esto forma parte de los actos y de las escenas de teatro que no han sido finalizadas y que el alma tiene necesidad de terminar, cualquiera que sea el tiempo colectivo que está allí. Así pues, cuando les decimos que cada cosa está en su justo lugar, y esto sigue un plan perfectamente orquestado por la Inteligencia de la Luz, por la Transparencia de la Luz, y por la desaparición total de toda sombra en el seno de esta tierra, viviendo ella también, en este mismo momento, su Ascensión.
 
La Ascensión de la Tierra, la Ascensión individual, ya comenzó; la Ascensión colectiva también, desde ayer. Este lapso de tiempo que les queda hasta la aparición de la Estrella es un tiempo que debe ser aprovechado para cultivar la Paz. Esto no quiere decir retirarse de lo que la vida les ha otorgado hacer, sino hacerlo justamente estando desapegado, estando no implicado, simplemente solo como el que juega un rol sobre la escena de un teatro, pero que no es este rol, ni esta función. Así pues llegarán a la Libertad y a la Liberación, sin ninguna dificultad, desde el instante donde dejen a las dificultades resolverse, no todas solas, sino por la Inteligencia solamente del Cristo y de la Luz. 

Cuando el Cristo les dijo : «Estarán dos reunidos en mi Nombre» incluso con dos opiniones y posicionamientos diferentes, ejemplo un hermano que ha proseguido el alma y en el cual el alma subsistirá, y otro hermano en que el alma no existe ya del todo, y el Espíritu se manifiesta en totalidad para esta alma que no es ya un alma, sino que es solo una persona que se ha vuelto simple, sin esperanza, sin vida pasada, sin futuro, simplemente que se instala cada vez más en el instante presente, y que será vista desde el otro lado como una negación de la Vida; por supuesto vista como la futilidad para aquel en el cual el alma resiste o en el cual el alma asegura la necesidad de manifestación, la necesidad de consciencia en el seno de un sistema carbonoso, incuso esto se resolverá por la Presencia del Cristo entre los dos.
 
No hay por lo tanto, ni en un sentido ni en el otro, ni en un caso como en el otro, de querer actuar, de querer resolver, de querer interferir con la acción de la Luz. Por supuesto, no es la misma cosa, si durante el curso tanto de la disolución como del regreso del alma a su existencia, hay manifestaciones corporales que necesiten una ayuda. En ese momento allí, tienen ustedes a vuestra disposición todas las técnicas que han utilizado anteriormente, y que permanecen válidas y valiosas 

Simplemente vuestro posicionamiento, vuestra ligereza también no serán las mismas: en un caso, hay una implicación en la emoción, implicación en el mental, en el otro caso no hay ni mental, ni emoción, o entonces hay una clara visión del momento donde el mental o la emoción se ponen en marcha, creando realmente la percepción que esta emoción y este mental no son ustedes.
 
Lo mismo para el cuerpo. No han abandonado el cuerpo; les recuerdo que el cuerpo físico, más allá de sus envolturas sutiles, está de alguna forma en camino de ser absorbido, metabolizado y disuelto por el cuerpo de Êtreté, por la Inteligencia de la Luz, por la presencia del Cristo y de Uriel, por la nueva tri-Unidad. Todo esto se hace sin vuestra intervención, sin vuestros deseos, sin vuestras aspiraciones. No hay ya proyecciones posibles. Hay simplemente y cada vez más, la presencia del instante presente, que se basta a sí mismo, porque el engloba los tres tiempos. 

El engloba todas las oposiciones, todas las contradicciones en una verdad, que es mucho más grande, mucho más Una y que yo califico, como esto fue nombrado por el Arcángel Anaël, de Verdad absoluta, que no sufre ninguna contradicción, ninguna oposición, ninguna lucha y ninguna esperanza, porque todo está incluido, todo está presente en la misma vibración, la de la Conciencia Unificada a la Fuente, la que ha atravesado la Fuente para reunirse a su estado de Eternidad, allí donde no hay nada, ni forma, ni conciencia, simplemente el regreso a este estado, que no es uno. La manifestación de la Morada de Paz Suprema, que basta para llenar vuestras jornadas, desde el momento donde lo piensen.
 
Entonces, por supuesto, hay en este mundo un episodio de resolución, o si lo prefieren, de confrontación final, donde todo lo que debía expresarse y que no se ha expresado hasta el presente, debe salir y destacar: el conjunto de las creencias, el conjunto de las convicciones erróneas, el conjunto de los errores, manifestados y traducidos por todas las religiones sin ninguna excepción, son puestas al día y desveladas. Obviamente resultando en lo que ha sido llamado el Apocalipsis en su fase final, que es una fase, les recuerdo, ante todo de Revelación, incluso si ella entraña la desaparición de lo efímero, en su totalidad. 

Pero si ustedes aún están en lo efímero, esto puede inducir por supuesto a las necesidades de prepararse, las necesidades de buscar, las necesidades de estabilizar y provocar quizá las resurgencias de los miedos. Pero ellas, incluso si ustedes están en perpetuación del alma, no podrán nunca durar mucho tiempo. Pero ellas estarán por supuesto, muy presentes en relación con el que no esté afectado por ningún fin del mundo, que no esté afectado por ninguna vibración, incluso si él las vive, ni siquiera por su cuerpo de Êtreté.
 
Aquél que llegue a permanecer, sin quererlo, simplemente porque es su línea de menor resistencia, permanecer en el Centro del Centro, en el Corazón del Corazón, en la Morada de la Paz Suprema, verá el momento de la Gracia propuesta por María, como una Liberación final. Que este cuerpo permanezca o no, esto no tiene ninguna importancia, porque en ese momento, allí la liberación es total. Cualquiera que sea el devenir de este cuerpo, no estén ya preocupados, porque vuestro cuerpo de Êtreté está activo y les permitirá mucho más de lo que les permitía este cuerpo físico. 

No habrá, por lo tanto, interrupción de la conciencia, ni para aquellos en que el Espíritu está revelado en totalidad, ni para aquellos en los que el alma persiste en la experiencia de la encarnación carbonosa.
 
Así, pues, hay un espacio de reconciliación, un espacio de Gracia, un espacio de Unificación que corresponde en totalidad a la éstasis, que dará a cada uno la ocasión de verse tal cual es, y no tal como cree que es. Por relación a esto, esto no es un juicio en el sentido propio, incluso si esto se llama el Juicio final. Esto quiere decir simplemente en lenguaje que calificaría de espiritual, que el Juicio final solo es la puesta en luz de lo que se oponía a la Luz, y a su disolución en ustedes, como al exterior de ustedes. Si aceptan este principio, entenderán fácilmente que todo miedo de este devenir solo es el miedo manifestado por la persona, por el alma. El Espíritu no conoce el miedo, él puede conocer el sufrimiento por supuesto, pero no está afectado de la misma manera que aquél que permanece en el seno del alma.
 
He aquí los elementos a observar, de manera muy simple, en lo que se desarrolla y que de ahora en adelante será más evidente. Así pues, vuestro punto de referencia se adquirirá cada vez más en relación al punto de vista de la conciencia pura, y no ya en relación al juego de la personalidad o del alma, incluso si ella existe hasta el momento del pasaje, hasta el momento de la éstasis. Entonces las cosas, a la salida o en el transcurso de estos tres días o tres noches, se volverán mucho más fáciles de vivir, porque será lo que será a vivir. 

Que ustedes estén liberados del alma o aún sometidos al alma, es exactamente la misma cosa, es decir el regreso a vuestra eternidad, el regreso a uno de vuestros Linajes estelares, el regreso a vuestro Origen estelar, el regreso a la experiencia carbonosa libre, y para algunos la experiencia de mundos carbonosos. Porque su valor de combate es de hecho real, incluso si no se ha vuelto sobre el blanco correcto. Corresponde a la integración del Sí, que podrá entonces manifestarse en el rol y el marco de la liberación completa de un sistema solar, esto el Comendador se los ha dicho, me parece.
 
Entonces, les propongo de colocarnos juntos más allá de las palabras y más allá de mi Presencia, y más allá de cada una de vuestras Presencias, a fin de colocarnos en el seno de la Eternidad, en el seno de la Transparencia, de la Alegría y como lo dijo el Arcángel Uriel, del Amor. Por supuesto, sospecho que habrá preguntas en relación a lo que vine a decir. Encontrarán las respuestas de mi parte o de otras partes, en los momentos de las preguntas, es decir de lo que constituye propiamente hablando los Cuadernos de Notas de la Ascensión de este mes de febrero 2015.
 
Por lo tanto, permanezcamos ahora un momento, un momento fuera del tiempo, en lo que es de toda Eternidad.
 
Yo los amo, los bendigo y yo soy vosotros, cada uno de ustedes, y es esto que está a vivir en el espacio de vuestro corazón, en el espacio del Silencio. Vamos a comenzar ahora.
 
...Silencio...
 
Soy Ma Ananda Moyi y les doy mi Paz.

Por el Amor y en el Amor, permanezco en vosotros como permanecen en mí en la Eternidad. Hasta pronto.
 
Por El Colectivo del Uno.

Editado por Ngari 

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